jueves, 05 de junio de 2008

SAN PASCUAL BAILÓN

Antecedentes históricos de la devoción

a San Pascual Bailón

SAN PASCUAL BAILÓN

Antecedentes históricos de la devoción

a San Pascual Bailón

 

 

San Pascual en Lagunitas

 

Esta población ubicada en la zona sur del Estado Cojedes constituye el marco situacional donde se desarrolla el estudio fundamentado en ba­ses conceptuales que datan desde los orígenes de las creencias mágico-religiosas hasta las distintas formas rituales que identifican el he­cho en cuestión.

Este pueblo conocido bajo el nombre de la misión de “La Divina Pas­tora del Jobal”, fue fundado el 3 de enero de 1751 por el Padre Capuchi­no Fray Miguel Francisco de Vélez en compañía del padre Fray Gregorio Benacoaz con Indios Achaguas, Guamos, Taparitas y Otomacos.

Estas culturas constituyeron el elemento de la raíz local y a partir de ellos se desarrolló la cultura folklórica con los elementos incorporados por los misioneros que a lo largo de la historia cumplieron su función evangelizadora en la población.

Más tarde, con la llegada de los esclavos africanos a Lagunitas la cultura local entró en un influjo dando origen a elementos de la religiosi­dad popular católica que aún persisten en la población y se manifiestan en las procesiones, velorios, novenarios, fiestas patronales, devoción y culto a los Santos, donde se hace manifiesto un marcado sincretismo religioso.

Esta influencia de las culturas mencionadas en la conformación de este Pueblo de Misión se hace presente en la veneración a San Pascual Bailón.

Esta manifestación popular significa una lucha de los lagunitenses por mantener su identidad y defender sus costumbres y tradiciones folklóricas.

El culto a San Pascual Bailón en Lagunitas, es como una historia sa­grada, es un relato transmitido de generación en generación, cuya devo­ción reúne a los creyentes en la misma búsqueda de la fe que profesan.

En el pago de promesas a San Pascual Bailón en Lagunitas se incor­pora lo mágico-religioso con la realidad donde el creyente improvisa una explicación que le satisface para cualquier circunstancia.

La mentalidad particular de este pueblo basada en la devoción a San Pascual, se manifiesta en las peticiones para mejorar la salud, en la bús­queda de objetos perdidos, cuestiones de estudios, pero de manera par­ticular en la siembra y el cultivo de la tierra, cuyas óptimas condiciones han dado fe a los habitantes de los milagros concedidos; quienes le ofre­cen a cambio reliquias, cantarle, bailarle y pasearlo alrededor da la casa del promesante.

Origen de la devoción a San Pascual Bailón en Lagunitas

 La historia y actualidad de su devoción comienza de esta manera:

Se dice que la imagen de San Pascual Bailón fue llevada en el año 1800 por unos desconocidos vendedores de Santos que llegaron al Ca­serío Juan Libre o El Alfareño (Camoruco), en las afueras de Lagunitas. Al conversar con el Comisario Mayor, Rafael Alfaro, para explicar el mo­tivo de su visita los vendedores le mostraron la imagen de San Pascual Bailón y la de San Rafael el Pescador, eran los dos últimos Santos que le quedaban y el señor Alfaro los compró.

Transcurridos varios años el comisario Alfaro decide irse del Caserío para Santa Rita, Estado Portuguesa, pero no quiere llevarse los Santos, razón por la cual los pone en venta porque considera que forman parte de la fe y devoción de quienes allí habitan.

La Señora Juana Hernández habitante del Caserío decide comprarlos y pagó tres pesos por cada uno. Doña Juana era comadrona y sobaba con medicina natural cualquier luxación o descompostura que sufriera una persona, ella se encargó de la custodia del Santo a quien prometió que su devoción se transmitiría de generación en generación.

Durante su larga existencia continuó realizando los actos de adora­ción y custodia ya a ¡a edad de 120 años muere.

En su lecho de muerte su hija Pascuala, cuyo nombre es en honor al Santo, promete continuar la tradición.

Al morir Doña Juana todo cambió; la gente comenzó a trasladarse a otros lugares y Doña Pascuala Hernández, junto con sus hijos Felicia y Balbino quedaron solos, por eso se mudaron a Cantarrana (hoy La Pas­tora) en Lagunitas. Allí transcurridos varios años Doña Pascuala muere a la edad de 110 años, ella también era comadrona y sobaba descompos­turas.

Al morir esta, el Santo pasó a manos de su hijo Balbino quien lo custo­dió por varios años. Con gran devoción cuidó este Santo, que por varias generaciones ha permanecido en el sentir del pueblo.

Don Balbino se enfermó y en conocimiento de su gravedad pidió que al momento de su entierro le tocaran un San Pascual. El 19 de febrero de 1993 a la edad de 80 años murió Don Balbino en la Ciudad de San Carlos, en casa de su hija Flor Maria Hernández.

El 20 de febrero, luego de una misa oficiada por el eterno descanso de su alma, en la casa de Cantarrana, sus restos fueron trasladados al cementerio Municipal de Lagunitas donde fueron sepultados con el acom­pañamiento de cuatro, maracas, bandolina y guitarra y un niño lo despi­de cantándole un San Pascual dando así cumplimiento a su última peti­ción.

Después de la muerte de Don Balbino la imagen de San Pascual permaneció en la casa de Cantarrana bajo el cuidado de Francisca Hernández, la cieguita y Francisca Morales (hermana de crianza de Don Balbino), quienes junto con Flor María Hernández y Felicia Hernández (su hermana mayor) se encargaron de continuar la tradición.

Descripción de la Imagen

La imagen de San Pascual bailón es tallada en madera, su traje es de estilo Franciscano y sostiene en la mano derecha un cáliz litúrgico, sobre los hombros lleva una capa o pañuelo color oro, en la cintura un cordón y a lo largo del traje siete botones de color dorado.

Culto a San Pascual Bailon

Antes de iniciar el culto, se arregló un altar con un mantel blanco adornado con flores y velas encendidas. Durante la danza, el cargador principal (la persona que cumple la promesa) coloca un pañuelo en sus manos y sobre él deposita la imagen del Santo. En este momento empie­za el baile como un tipo de ronda.

El baile consta de siete, catorce o veintiún galerones según la prome­sa. Está integrado por siete niños, siete niñas y una pareja de adultos. Los niños representan la inocencia, los adultos son los responsables de la promesa.

Las parejas a diferencia del promesante bailan todos los galerones llevando en su mano derecha una vela encendida.

El cargador principal baila solamente la primera copla cargando la imagen del Santo, hace diferentes figuras, valsea y zapatea; las parejas de niños dan una vuelta alrededor de toda la casa. En cada promesa que se cumple y al concluir el ritual guardan el Santo en un nicho de madera con flores y reliquias, depositan las vetas en el altar y empieza la fiesta hasta amanecer, esto es muy pintoresco y se amanece bebiendo, co­miendo y bailando 

La copla original de este baile aún permanece en nuestra región en estado puro, con versos tan sencillos como la gente que lo ejecuta. Se fundamenta en un galerón cuya copla dice:

 

I

San Pascual Bailón

por el mundo andáis (Bis) la promesa que te debo

te la pago con bailar (Bis).

Con el correr del tiempo los docentes Juan Montoya, Juan Vicente Márquez y Violeta Montoya, introducen nuevas coplas a la danza, las cuales son:

II

La dueña e’ la casa

no sabe bailar (Bis)

 y por eso me pagó

pa’ bailarle a San Pascual

III

Con esta promesa

y del San Pascual (Bis)

que son siete galerones

que yo te voy a pagar (Bis)

IV

Diecisiete e’ Mayo

día de San Pascual (Bis)

he pagado la promesa

con el baile y el cantar (Bis)

 

Estas coplas se ensayan unos días antes de la fiesta a San Pascual, sin embargo el 17 de mayo no es el único día para homenajearlo, cada vez que un devoto se siente agradecido por los favores recibidos solicita en préstamo la imagen de San Pascual y en su casa le rinde los honores tradicionales bailándole y cantándole.

La imagen a San Pascual no sólo permanece en casa de sus dueños, sino que va de barrio en barrio, recorre poblados y caseríos de Ricaurte y de Estado Cojedes a petición de sus devotos. Es por eso, según B. Hernández en entrevista realizada el 17-05-92, que el Santo tuvo que ser restaurado motivado a que en su peregrinaje se cayó en una oportunidad y se le rompió la copa, a pesar del respeto y veneración con que el pueblo lo trata.

Para el baile se emplean los siguientes instrumentos: bandolina o mandolina, guitarra, cuatro y maracas.

El vestuario utilizado

Por las niñas: Falda larga o corta floreada, blusa blanca, alpargatas negras o de color, adornos (flores, collares, pulseras).

Por los varones: Pantalón de kaki, franela blanca, alpargatas negras, sombrero de cogollo, pañuelo de cualquier color al cuello.

Entre los cantadores y bailadores de esta danza a San Pascual se han destacado en la población: 

Cantadores

Justino Puerta, Sabino Linarez, Martín Corona, entre otros.

Bailadores

Ramón Moreno, Georgina Villanueva, Basiliza Puerta, todos ellos ge­nuinos representantes de esta danza Folklórica.

El brindis para los músicos y visitantes consiste en el popular sancocho, paella, torta, golosinas, chicha criolla y otras bebidas de la localidad, guarapita, ron, amorcito, etc...

La necesidad de enfrentar los problemas socio-económicos y cultura­les y la curiosidad del hombre para comprender estos fenómenos lo han conducido a las Creencias mágico-religiosas que hoy persisten en la so­ciedad con un solo modo común y una expresión distinta en cada pueblo.

De esta manera, la devoción a San Pascual Bailón en Lagunitas es para los creyentes una salida efectiva a sus problemas, por cuanto ante una necesidad invocan a este milagroso Santo quien acude en su auxilio. Su culto transmitido de generación en generación por la familia Hernández en esta población presenta un marcado sincretismo religioso, producto del mestizaje cultural donde se conjugaron los instrumentos, la música con el culto y símbolos del ritual cristiano. Este elemento esencial de la cultura de esta población constituye su identidad histórico-cultural que lo diferencia de los demás pueblos. Por esta razón es necesario cimentar desde la escuela estos valores, a fin de preservar en el educando su conciencia histórica e identidad cultural creando las bases para que nuestra región marche hacia su verdadera autonomía a través del rescate y difusión de esta y otras manifestaciones de la cultura popular. Este resca­te y fortalecimiento de la identidad debe abarcar todos los sectores del que hacer regional, lo que permitirá su afianzamiento por medio de pro­gramas o actividades dirigidas a tal fin.

Integrantes: Yoberkys Chavez, Katiuska Chavez y Geisy Gonzalez


Tags: San Pascual

Publicado por YOBERCH @ 19:55
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Comentarios
Integrantes: Yoberkys Chavez, Katiuska Chavez Y Geisy Gonzalez Muchas risas
Publicado por YOBERCH
jueves, 05 de junio de 2008 | 20:01